Por Diego Alfredo Hinojosa

De qué va la conversación:

Lo cíclico: el 1.4% del segundo trimestre llega después de una caída de 0.6% en el primero, la peor en varios trimestres. Es un rebote técnico, no el arranque de una nueva racha: la inversión sigue cayendo, de crecer casi 2% anual pasó a contraerse cerca de 6%.

Lo inflacionario: la inflación de 3.26% sigue dentro del rango que tolera Banxico, pero no baja, es la segunda quincena consecutiva al alza. El propio banco central pospuso su meta de convergencia al 3%. La institución admite que la desinflación va más lenta de lo que esperaba.

Lo laboral: hay 599 mil personas más trabajando que hace un año. Sin embargo, una gran parte de los trabajos son informales.

¿Cuáles son los temas?

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó el 24 de agosto un boletín sobre el tamaño de la economía nacional medido cada tres meses (PIB Trimestral). Entre abril y junio de 2026, la economía produjo 1.4% más que en los tres meses anteriores, es decir, enero a marzo (crecimiento trimestral). Comparado con el mismo periodo (abril a junio) pero de 2025, la producción fue 1.9% mayor (crecimiento anual). Al desglosar los tres grandes bloques en que se agrupa la economía: el bloque de agricultura, ganadería y pesca (actividades primarias) creció 2.4% respecto al trimestre anterior; el bloque de fábricas, construcción y minería (actividades secundarias) creció 1.6%; y el bloque de comercio y servicios (actividades terciarias), que concentra alrededor de dos terceras partes de toda la economía creció 1.4%, igual, respecto al trimestre anterior. Sumando lo que va del año, de enero a junio la economía acumuló un avance de 1.2% comparado con el mismo periodo de 2025 (acumulado enero-junio anual).

En la misma fecha, el INEGI publicó el indicador que sigue cuánto cambia, quincena a quincena, el costo de una canasta de productos y servicios que compran los ciudadanos (INPC: Índice Nacional de Precios al Consumidor). En la primera quincena de agosto de 2026, ese indicador llegó a un número de 145.393 puntos. Que hoy el indicador esté en 145.393 significa, a grandes rasgos, que los precios acumulados desde la segunda quincena de julio de 2018 son 45.4% más altos. Comparado con las dos semanas anteriores, partiendo de la primera quincena de agosto de 2026, los precios subieron 0.10% (variación quincenal). Y comparado con el mismo periodo pero de hace un año completo, los precios subieron 3.26% (inflación general anual). Este último número viene subiendo: en la quincena inmediata anterior había sido de 3.14%, y en la misma quincena pero del año pasado había sido de 3.49%. Es decir, hoy la inflación es menor que hace un año, aunque mayor que hace un mes. Entre los productos específicos que más elevaron los precios (genéricos con mayor incidencia al alza) estuvieron el huevo, con un aumento de 7.92%, y la cebolla, con 19.03%. Entre los que más bajaron de precio y por lo tanto ayudaron a contener la inflación estuvieron el gas doméstico envasado, con una caída de 2.05%; la papa y otros tubérculos, con 5.97% menos; el jitomate, con 4.86% menos; y el pollo, con 1.21% menos. Cabe mencionar que todos estos porcentajes son cifras que solo miden el movimiento de los precios en sí, sin compararlos contra otra cosa como salarios o poder adquisitivo (cifras nominales, propias de un índice de precios).

Y  el 25 de agosto, un día después de las publicaciones sobre el PIB Trimerstral y el INPC, el INEGI publicó un boletín con los resultados de la encuesta que mide, trimestre a trimestre, cuántas personas trabajan, cuántas buscan trabajo y en qué condiciones lo hacen (ENOE: Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo).  El porcentaje de personas que, queriendo y pudiendo trabajar, no encontraron empleo (tasa de desocupación) de abril a junio de 2026 se ubicó en 2.7% del total de personas que trabajan o buscan trabajo activamente (PEA: población económicamente activa), es decir, 1.6 millones de personas. Incluso quitándole el patrón estacional del calendario a este dato (cifras desestacionalizadas), el resultado también fue 2.7%. El número de personas que sí tenían trabajo (población ocupada) llegó a 60.0 millones, 599 mil más que un año anterior. Y el total de personas que trabajan o buscan trabajo (la PEA mencionada anteriormente) llegó a 61.7 millones, 612 mil más que un año anterior.

Sin embargo, no toda la gente que trabaja lo hace con las protecciones básicas (seguro social o un contrato formal, por ejemplo). El porcentaje que trabaja sin esas protecciones (tasa de informalidad laboral) fue de 55.1%, es decir 33.1 millones de personas, frente a 54.8% en el mismo trimestre de 2025: la proporción de empleo sin protección aumentó. El indicador mide qué tan mal remunerado, combinando ingresos y horas trabajadas (tasa de condiciones críticas de ocupación) llegó a 38.0%, frente a 36.4% en 2025: también un deterioro.

En materia de ingresos, 46.5% de las personas ocupadas gana, como máximo, el equivalente a un salario mínimo, frente a 45.6% el año anterior: otra señal de deterioro en el poder de compra de una parte significante de la fuerza laboral. Y por último, el porcentaje de personas que, teniendo trabajo, querían y podían ofrecer más horas de las que su empleo actual les permite (tasa de subocupación) fue de 6.9%, una mejora frente al 7.2% de 2025.

El país: una recuperación, no una aceleración

El 1.4% del PIB Trimestral no es un dato aislado. México venía de una caída: el PIB se contrajo -0.6% en el primer trimestre de 2026, la peor caída en cinco trimestres, con los tres sectores (campo, fábricas, servicios) retrocediendo al mismo tiempo, un resultado que, aunque fue menos que lo que esperaban los analistas, confirmó que la economía venía débil.

El +1.4% de este trimestre es más bien un rebote después de un bache, no el arranque de una nueva racha de crecimiento, es decir, una aceleración. La variable que más está jalando hacia abajo es la inversión (el dinero que empresas y gobierno dirigen en construir, maquinaria, capacidad productiva nueva), que pasó de crecer casi 2% anual a caer cerca de -6%. Aquí ya entramos en terreno de disupta: por qué cayó tanto la inversión depende de a quién le preguntes. Para unos es incertidumbre por la revisión del T-MEC y los aranceles impuestos por Estados Unidos; para otros es simplemente que las tasas de interés siguen altas y eso encarece los prestamos bancarios para la inversión.

Los precios: dentro del rango, pero estancados

La inflación de 3.26% sigue "en la zona verde" de Banxico, su meta es 3%, pero tolera moverse un punto arriba o abajo, así que cualquier cifra entre 2% y 4% cuenta como aceptable. Es un rango que este dato lleva ya siete quincenas cumpliendo. Sin embargo, hay que fijarnos en la matíz: es la segunda quincena seguida en que la inflación sube en vez de bajar, y Banxico ya estiró su promesa de llegar exactamente al 3% de finales de 2026 hasta finales de 2027, sin mover su tasa de interés del 6.50% donde la trae desde hace semanas. Es decir, el propio banco central admite que bajar la inflación va más lento de lo que la misma institución pensaba hace unos meses.

El huevo (+7.92%) y la cebolla (+19.03%) contra la baja del gas, la papa, el jitomate y el pollo, es ruido de oferta, no un problema generalizado de que "el dinero vale menos". Son productos del campo, sensibles a clima, enfermedades que contrae el ganado o temporada de cosecha; suben y bajan de un mes a otro sin que eso signifique que toda la economía se está encareciendo por igual.

El trabajador: incremento de empleo, contracción de formalidad

Existen 599 mil personas más trabajando que hace un año. Sin embargo, una parte gran parte de esos empleos son informales y mal remunderados. Esto no es contradictorio, la tasa de desempleo en México es baja de forma estructural no porque el mercado laboral esté sano, sino porque casi nadie se encuentra en condiciones de estar desempleado.

El salario mínimo general subió 13% en términos nominales este 2026 (de $278.80 a $315.04 pesos diarios, unos $9,582 al mes), un aumento muy por arriba de la inflación de 3.26%, así que en poder de compra real, el piso salarial sí subió. Entonces, ¿por qué subió también el porcentaje de gente que gana "como máximo un salario mínimo"?

Existen dos posibles respuestas:

  • Deterioro real: más gente cayó por debajo de ese umbral porque su sueldo no subió ni a la par de la inflación ni a la par del salario mínimo.

  • Efecto de regla, no de bolsillo: si el salario mínimo sube tan rápido, gente que antes ganaba "más de un mínimo" (digamos, $290 pesos diarios el año pasado) ahora automáticamente cae en la categoría "hasta un mínimo" sin que su sueldo real haya empeorado un solo peso; simplemente la vara con la que se mide subió más rápido que su cheque.

¿En qué estado se encuentra México?

El país sale de un semestre flojo con un rebote que no motiva la conversación de una economía en aceleración; la inflación está controlada pero estancada arriba de la meta puntual, y el Banco de México mantiene el dinero caro: tasa de 6.50% contra una inflación de 3.26%, es decir, una tasa real todavía bastante restrictiva.

El ciudadano tiene más probabilidad de encontrar trabajo que hace un año, pero también más probabilidad de que ese trabajo sea informal, mal pagado o con condiciones precarias. El crecimiento del país está generando más empleos, pero no necesariamente empleos formales.

3 puntos clave para la conversación

  • México venía de una caída: el PIB se contrajo -0.6% en el primer trimestre de 2026, la caída más baja en cinco trimestres, con los tres sectores (campo, fábricas, servicios) retrocediendo al mismo tiempo. El +1.4% de este trimestre es más bien un rebote después de un bache, no el arranque de una nueva racha de crecimiento.

  • Es la segunda quincena seguida en que la inflación sube en vez de bajar. El Banco de México admite que bajar la inflación va más lento de lo que la misma institución pensaba hace unos meses.

  • Existen 599 mil personas más trabajando que hace un año. Sin embargo, una parte gran parte de esos empleos son informales.

Gracias por leer y compartir.

Escríbenos. Queremos saber qué pensaste. Tu opinión no solo enriquece el debate: nos ayuda a seguir entregando el análisis que vale la pena.

-ElectioIndex

Lee los newsletters anteriores

Explorar
caret-right